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El gran 'debe' del Bayern: dos Champions en 25 años

Otro año más, al Bayern no le dio para saborear la Orejona. El conjunto bávaro, ya campeón de la Bundesliga y en la final de la Copa de Alemania, volvió a quedarse fuera de una final de la Champions en una temporada brillante hasta entonces tanto en el campeonato liguero como en Europa y en la que soñaban con otro triplete que el PSG se encargó de 'fastidiar'.

Nadie duda de que el gigante alemán es uno de los mejores equipos del continente, temido por cualquier club del mundo, incluso por un Luis Enrique que no dudó en elogiar la durísima eliminatoria que le planteó al conjunto parisino. Pero el gran debe del Bayern sigue siendo ganar más asiduamente la Liga de Campeones, algo que año tras año adquiere todavía más dificultad.

Porque si bien los germanos se erigen como el tercer club con más Orejonas de la historia (6 como el Liverpool), su poderío económico dista mucho de ser merecedor de una sola Champions en los últimos 13 años y tan solo dos en las últimas 25 temporadas. Fue en 2020 cuando el Bayern conquistó Europa por última vez, precisamente derrotando al PSG de Neymar y Mbappé en la gran final de Da Luz con gol de Coman.

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El portero Neuer levanta la Champions del Bayern en la final contra el PSG disputada en 2020 en Lisboa
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Cinco semifinales y seis cuartos

Para encontrar otra Champions muniquesa debemos remontarnos a la temporada 2012/13, cuando derrotó al Dortmund en la final alemana. Desde entonces, y a excepción de la temporada 18/19 en la que cayó eliminado en octavos, siempre ha alcanzado como mínimo los cuartos de final, pero tan solo logró volver a alzar el título en 2020. En ese periodo, fueron otras cinco semifinales alcanzadas (tres de ellas consecutivas) y seis cuartos de final.

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Kompany, durante el Bayern-PSG
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Números tremendamente espectaculares pero, al fin y al cabo, con poco premio. Eso sí, merecedor Vincent Kompany de un reconocimiento pese a la derrota al haber implantado un estilo agresivo y arriesgado que le ha funcionado toda la temporada hasta que se ha encontrado con el PSG de Luis Enrique, que -con un método similar pero todavía más perfeccionado- le dejó en la cuneta.

El arbitraje de Múnich

Pese a admitir que el PSG fue superior en la eliminatoria, en Alemania ponen el foco en un arbitraje que decantó la balanza en contra del Bayern. Muchas fueron las críticas tras el partido de la ida en el Parque de los Príncipes, pero tras la vuelta estalló el país germano.

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El técnico del Bayern Munich Vincent Kompany con Michael Olise tras la derrota en la semifinal de la Champions
EFE/EPA/ANNA SZILAGYI
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No entienden en 'Bild' una de las dos acciones polémicas de la noche en el Allianz Arena. La decisión más cuestionada fue, sin duda, la de no mostrar la segunda amarilla y posterior roja a Nuno Mendes por unas manos que quedaron anuladas por un supuesto toque previo con el brazo de Laimer.

Fue en el minuto 28, cuando el colegiado portugués decidió señalar falta en contra del Bayern para no verse en la tesitura de tener que expulsar a un jugador antes de la media hora de juego. Sin embargo, la repetición deja claro que Laimer no golpea el balón con el brazo, sino con el estómago y la pierna, además de demostrar que la segunda amarilla para el lateral del PSG acto seguido en la misma jugada hubiese sido muy clara.

Menos debatidas fueron las manos de Joao Neves ocho minutos después. Reglamento en mano, el golpeo del balón en el brazo del portugués no supone penalti, puesto que viene despejado de un propio compañero a escasos metros y en dirección a la portería contraria.

Fuente original: www.sport.es →